miércoles, 2 de abril de 2014

Las PyMes conocen a Joe Black


Los comerciantes tienen una manera muy propia de hacer las cosas. Producto de la experiencia y de la investigación empírica poseen un bagaje lo suficientemente amplio como para enfrentar situaciones rutinarias y no tanto. Basta con ver sus procedimientos y cómo interactúan con sus clientes, proveedores y comunidad para ver que la administración, la contabilidad, la economía y aún el marketing están incorporados de manera casi biológica al proceder diario.

Estas observaciones pueden parecer apresuradas, pero no lo son tanto cuando tomamos conciencia del origen ancestral del mercader. Los comerciantes pequeños han sido motor de la construcción de caminos, el establecimiento de las rutas marítimas, el sistema bancario, la matemática financiera, etc.

¿Tiene sentido que un pequeño o mediano empresario contrate gestión profesional?

Lo anterior indicaría que si una persona tiene todo bajo control, domina su negocio y tiene niveles de rentabilidad acordes a su deseo instantáneo no debería consumir esa clase de servicios.

Sin embargo, es un mercado en crecimiento. Esto se debe, principalmente, a que las disciplinas anteriores van renovando sus metodologías y analizando nuevas formas de gestión.

Existe una “n” cantidad de modelos de pensamiento disponibles en la cultura humana que resuelven conflictos de una manera más eficiente. Como nadie los puede conocer todos, los consultores cumplen el rol de resumir las técnicas que son más acordes para el tipo de negocio planteado y de diagnosticar mediante procedimientos profesionales cuáles son aquellas cuestiones que podrían traer problemas en el futuro o que están trabando mecanismos más sanos para las organizaciones estudiadas.

El quid de la cuestión tiene más que ver con no aportar obviedades y brindar una visión amplia desde una mirada externa que es muy difícil de adquirir estando inmiscuido en el conflicto.

El uso de servicios de consultoría profesional exige madurez. En un mundo vertiginoso como el nuestro los resultados no se verán de inmediato y requerirán de una visión compartida permanente. El consultor es eso: un consultor, el verdadero protagonista de la historia es el comerciante. El comerciante es una persona y las personas sólo pueden cambiar si lo necesitan y lo deciden. Esto es importante entenderlo a priori.

En Conoces a Joe Black la Muerte elige al Sr. Parrish como referente para entender los placeres y sufrimientos propios de vivir. El Sr. Parrish lo presenta como un “consultor misterioso” que va a presenciar sus actividades. En esta obra cinematográfica, sin quererlo, se muestra la forma más profesional de llevar una consultoría. La presencia no invasiva sobre la actividad consultante con el propósito de analizar la anatomía de los conflictos sin efectuar juicio de valor alguno pero teniendo presente quién nos pidió ayuda y cuál es la función que nos convoca.

Algunos consultantes poseen conocimiento formal de base que permite avanzar al siguiente nivel. En otros casos los aportes son de una naturaleza más elemental. La segunda situación no es peor que la primera, cada organización es un mundo y en ocasiones el instinto posibilitó un desarrollo mayor ante recursos similares.

En cualquier caso, recorrer el camino hacia la profesionalización no debe producir impactos negativos. Para ello se debe aconsejar de manera concienzuda paso por paso.

La gestión profesional está avanzando más y más en el ámbito PyMe. La profesionalización ya no es algo exclusivo de las grandes empresas. El vertiginoso avance del Marketing Digital y de los negocios apoyados en internet están empujando a los comerciantes hacia un universo nuevo. Aquellos que anticipen su implementación estarán mejor preparados para las competencias del futuro.



Gerardo Damián Amado

Licenciado en Marketing



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