La vida es un
camino donde estamos en permanente búsqueda de significados. Desde nuestros primeros comienzos con “casa”, “mamá” y “perro” hasta el día que abandonamos este mundo las palabras proyectan imágenes en nuestras mentes, imágenes que reflejan mucho de
nosotros ya que no existe percepción libre de identidad.
El tatuaje que
define nuestro bando en un combate de universalidades, esa imagen, ese dibujo,
ese símbolo, tiene la responsabilidad de identificarnos y separarnos del resto…por
más violenta que esta separación resulte.
La diferencia
entre poner un negocio y forjar inmortalidad está trazada por la importancia
del valor de nuestra marca. Si un hombre de negocios no valora su reputación,
está condenado a repetir su actividad hasta ser olvidado.
En sus inicios la "marca" nació como respuesta a la necesidad de los artesanos que buscaban dar una impronta a su arte, poder
identificar una obra propia y separarla del resto. La reputación en esos
tiempos tenía tanto peso que bastaba con ver el símbolo para evocar al
correspondiente maestro.
¿Cómo se
construye una marca?
La marca debe ser
única: Es una creación propiamente dicha y debe ser lo más original posible. Si
se parece a otra marca o si constituye un símbolo conocido, hay que pensar
nuevamente.
La marca debe ser
fácil de pronunciar: Lo que no se entiende, se transcribe mal o es de difícil retención
en la memoria no está hecho para durar.
La marca debe ser
respetuosa: No sabemos qué tan lejos llegaremos, si nuestra marca trasciende
fronteras es importante que no represente nada ofensivo para otra
cultura, religión o lengua.
La marca debe ser
invocadora: Su grafismo y mensaje debe estar en concordancia con nuestro servicio
y/o producto.
La marca es el
rostro de la empresa: Es embajadora de todos nuestros valores y no debe nunca
ser bandera de principios no consecuentes con los nuestros.
Gestar una marca
y acompañarla en su desarrollo es un trabajo que debe ser tomado con mucha
responsabilidad y con plena conciencia.
Gerardo Damián Amado
Licenciado en Marketing


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